Esta canción
es una reflexión sobre las analogías gastronómicas y sociales entre las
especies Canis Lupus y Homo Sapiens. Se plantea un conflicto de intereses
entre dos ejemplares de ambas especies, que, naturalmente, se resuelve a
favor del lobo
Las guitarras
acústicas del comienzo las he puesto yo mismo. Las guitarras eléctricas
distorsionadas del estribillo, así como el solo de guitarra eléctrica del
puente instrumental las ha puesto César Carrasco.
Lo peor de la
canción es la voz, que es mía. Espero poder cambiar la canción y poner una
voz mejor en breve.